
Según un estudio de la Facultad de Medicina de Harvard (EE.UU.), a los veintitantos se consigue la mayor satisfacción sexual. Sin embargo, no todos los veinteañeros gozan de una excelente vida sexual. El fantasma de la disfunción eréctil revolotea por la testa de los que aún no tienen entradas. Según datos de junio de 2009 de la Asociación Española de Urología, el 30% de españoles la padece y es la disfunción más frecuente, por encima de los problemas de erección. Pese a lo que popularmente se cree, la eyaculación precoz (EP) no remite con los años y sino se ataja, se mantiene a lo largo de los lustros. "Un hombre que padece esta afección, llega a la relación sexual con miedo, preocupación, pensando que va a ocurrir otra vez. Es lo que llamamos ansiedad de ejecución y provoca que el cuadro empeore, aunque no es la causa sino la consecuencia". Las investigaciones de la European Society for Sexual Medicine descubrieron que el tiempo medio que "duran" los hombres con EP es de 1,8 minutos, comparados con los 7,3 minutos de los hombres "normales".
Aumenta la resistencia
Tal vez conozcas el método de la presión: apretar el glande cuando estás acercándote al clímax. Si prefieres algo más innovador, prueba el helado de vainilla. La Fundación para la Investigación y Tratamiento del Olfato y el Tacto de Chicago ha descubierto que la vainilla relaja a los hombres y reduce la ansiedad, uno de los factores que más influyen en la EP.
De todas formas, si el problema persiste, no dudes en ponerte en manos de un profesional. Según Iván Rotella, sexólogo y portavoz de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología, "en el 90% de los casos la solución es muy sencilla. En muchas ocasiones es un problema de relaciones, de la forma de entender el sexo y la comunicación con la pareja". Como norma general, este especialista recomienda retrasar el tiempo de la penetración y dedicarse a los juegos previos. Si te concentras en su placer, te quitarás una parte de tensión y eso te ayudará.
Bueno, púes nada, a probar mis consejos, muchachos, pero, ya mismo...









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